by denegro on 16/12/2011
De repente, por casualidad, distraigo mi atención un momento de uno de los cúlmenes culinarios de esta era y hablo con alguien que me dice que él y dos amigos lo dejan todo y se van a Chile a montar su propia empresa en internet. Hablamos de que en la vida llega un momento en el que tienes que tomar esas decisiones y bla, bla, bla. Mi admiración es sincera. Les deseo mucha suerte.

Carmen Pacheco — Memorama — Día 85: La primera vez que tuve el honor de inaugurar una web